viernes, 17 de septiembre de 2010

NO EXISTEN AGROQUIMICOS INOCUOS-NO EXISTEN AGROQUIMICOS INOCUOS-NO EXISTEN AGROQUIMICOS INOCUOS: ERGO, NO ES NESTUM!!!!


Foto Claudia Nigro
17-09-2010 La Región
Un estudio de la UNL ratificó la toxicidad del glifosato
San Jorge. — La Universidad Nacional del Litoral (UNL) ratificó la toxicidad del glifosato al aseverar que "no existen agroquímicos inocuos".
Así respondió al pedido de la Justicia de expedirse sobre la fumigación cerca de zonas urbanas, en un trabajo a cargo de 21 expertos reclamado por la Cámara de Apelaciones tras dar curso a un amparo de vecinos locales.
El pronunciamiento aconseja "garantizar la prioridad de la preservación de la salud humana, asegurando el cumplimiento de disposiciones existentes" sobre la protección de poblaciones en zonas agrícolas.
El escrito recoge experiencias relativas a los efectos del herbicida y recomienda pero no incluye trabajos de laboratorio o de campo complementarios. El texto aborda las consecuencias del uso de glifosato y propone estrategias para atenuar el impacto. "No existen agroquímicos inocuos", indica la primera de las 10 conclusiones.
El trabajo se presentó en el Juzgado 11 de San Jorge, basado en resultados de los últimos estudios publicados y considerando aspectos toxicológicos, efectos ambientales —especialmente sobre la fauna acuática—, los alimentos y la salud humana. Esa "sensibilidad" se demostraría por cambios en el desarrollo y la reproducción de especies, y en la capacidad de ocasionar daños o mutaciones celulares. Los efectos "podrían cambiar las estructuras tróficas de las comunidades, alterando ciclos de la materia y el flujo de energía de los ecosistemas acuáticos continentales".
Indica además que el glifosato "fue clasificado como perturbador endócrino", incluso en bajas dosis.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Ahora, hay que ponerse a trabajar!!!!


Se llevó a cabo, de acuerdo a lo previsto, la Jornada convocada por el Consejo Asesor de la Com. de Ecol. y Medio Amb. del Concejo Deliberante de Casilda (ver abajo) entre otros, para demostrar en Casilda que otra forma de hacer agricultura y ganadería, son posibles para la franja de no fumigación que se pretende instalar para nuestra ciudad. Los Concejales no estuvieron presentes en su totalidad y tampoco asistió ninguna autoridad de la ciudad, lo cual causó una cierta sopresa y desazón y nos preguntamos entonces ¿les importa realmente la salud de la gente?...

domingo, 12 de septiembre de 2010

Jornada en CASILDA sobre “Alternativas productivas en franjas de no fumigación"



foto Claudia Nigro


¿Se puede pensar en otras alternativas productivas para los campos que están dentro de los ejidos urbanos, donde no se deberá fumigar?
¿Es posible plantear producciones agropecuarias que protejan la salud de 40.000 habitantes?
¿Es posible producir sin contaminar?
En el marco de la discusión que se está llevando adelante en el Concejo Deliberante, sobre el establecimiento de la franja donde no se fumigará en la ciudad de Casilda, se invita a la comunidad de Casilda y su área de influencia a la Jornada sobre “Alternativas productivas en franjas de no fumigación".
Convocan:
Consejo Asesor de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Concejo Deliberante de Casilda
Foro Nacional de Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar. Unidad Territorial Sur, Casilda-Santa Fe
Movimiento Campesino Liberación
Vicedecanato de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Rosario

Fecha: Martes 14 de septiembre de 2010

Lugar:

Horario: 17:00hs

LA ENTRADA ES LIBRE Y ESTÁN TODOS INVITADOS/AS, ESPECIALMENTE LOS PUEBLOS VECINOS

Disertantes:

Profesionales de la Agencia de Extensión de INTA-Casilda: “Alternativas productivas para la zona”

Carlos Scianca, EEA Villegas-Desarrollo y Difusión de Tecnologías para la Producción Orgánica. INTA: “Sistema Orgánico Mixto Extensivo”

Dr. Gustavo Tito, a cargo del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (IPAF) Región Pampeana, Red para la Generación de Tecnologías de base Agroecológica y Producción Orgánica del INTA: “Tecnologías de Base Agroecológica y de Producción Orgánica”

CÓMO RECOMENDAMOS LAS FUMIGACIONES PARA CASILDA

Casilda, 8 de setiembre, 2010.
Informe del Consejo Asesor de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Concejo Deliberante

En el marco de la creación de una Ordenanza, que regule las prácticas de fumigaciones de los cultivos en las zonas urbana y periurbana de nuestra ciudad, el Consejo Asesor ha tomado en cuenta que:
El modelo de producción agrícola imperante en nuestro país en general y en nuestra región en particular (con 5 millones de hectáreas), implica la implementación de un paquete tecnológico donde se incluye la aplicación de agroquímicos (herbicidas, entre otros) sobre los campos cultivados, tanto en forma aérea como terrestre. La ciudad de Casilda, tiene algunas explotaciones productivas separadas del ejido urbano sólo por calles, lo cual significa un contacto muy estrecho entre las prácticas fumigatorias y la población, en la interfase agro-humana. Si bien es cierto que existe una controversia manifiesta, en la discusión sobre la exposición humana a agroquímicos de aplicación periurbana aérea o terrestre, no menos veraz resultaría asegurar, que existe una subestimación de los impactos sanitarios negativos potenciales y de evaluación de la toxicidad crónica de pesticidas autorizados y de uso ilegal. Como se sabe, los agroquímicos producen efectos tóxicos, tanto agudos como crónicos. Los impactos sobre la salud humana de largo plazo o crónicos, devienen tanto de una exposición única a dosis altas, como de exposiciones a bajas dosis pero durante un tiempo prolongado. En definitiva, aún cuando la población desconociera que estuvo expuesta, los problemas consecuentes pueden aparecer muchos años después de la exposición crónica a bajas dosis de pesticidas 1.
Por otro lado, cada vez que se fumiga se produce lo que se denomina la “deriva” de los agroquímicos, la cual es máxima a partir de la fumigación aérea pero sucede con las fumigaciones terrestres. El movimiento de cualquier sustancia pesticida (insecticidas, herbicidas, fungicidas, etc.) por el aire lejos de su sitio de aplicación, se considera “dispersión”; la “aerodispersión primaria” incluye rocío y polvos, entre otros. Algunas veces, la dispersión se hace obvia porque toma la forma de una nube de gotitas o polvo durante la fumigación, o se presenta como un olor muy desagradable que se detecta después de la misma. En general, es insidiosa, invisible e inodora y puede persistir durante días, semanas o hasta meses después de la aplicación, debido a que las sustancias químicas volátiles se evaporan y contaminan el aire. Existe también, lo que se denomina “aerodispersión secundaria por aire”, que es la deriva retardada por efecto del viento, que transporta partículas del suelo y vapores desde los campos tratados a las viviendas. Aún cuando resultan imprescindibles los controles de las prácticas de fumigación para reducir la dispersión en el aire; esto no es suficiente, cuando ocurre después de aplicar pesticidas volátiles. Por último, no debería soslayarse la “hidrodispersión secundaria”, que se refiere a la contaminación local del suelo y de las aguas subterráneas, cuyos contaminantes pueden, por este medio, alcanzar personas expuestas 1 3. En este sentido, cabe destacar que el acuífero Arenas Puelches (ubicado entre el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires), según el Ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio, está contaminado por el mal uso de los agroquímicos (www.elciudadanoweb.com Consulta 27/06/10), entre otras causas.
La Red Internacional de Acción en Plaguicidas (PAN), dio a conocer su informe: “Comunidades en Peligro: Informe global sobre los impactos a la salud derivados del uso de plaguicidas en la agricultura”, el 24 de junio de 2010. En el mismo, se estableció que los plaguicidas peligrosos se usan generalmente en situaciones de inseguridad en todo el mundo y se llama a las transnacionales, gobiernos y organismos internacionales, a actuar en forma enérgica para enfrentar los peligros ocasionados por los plaguicidas.
El Dr. Abou Thiam, Director Ejecutivo de PAN Africa fue quien sostuvo que “Los resultados del riguroso monitoreo de base realizado, desvanecen cualquiera de los argumentos de los fabricantes de plaguicidas acerca del denominado “uso seguro” de los plaguicidas”, “La estadística muestra que las condiciones de uso en el Sur Global llevan a que las comunidades sufran en forma rutinaria, increíbles daños a la salud debido a la exposición a plaguicidas usados en la agricultura”. El informe, también incluyó estadística recolectada por comunidades en Estados Unidos, usando un artefacto de toma de muestras de aire denominado “Atrapador de Deriva” (Detector de Contaminantes). En este sentido, Kathryn Gilje, Directora Ejecutiva de PAN Norteamérica dijo: “Los resultados de Estados Unidos muestran que cuando se usan plaguicidas peligrosos en las cercanías de escuelas y casas, los niños y los adultos están expuestos a plaguicidas tóxicos asociados a daño a la salud. Vivir en un país de los llamados industrializados, tampoco es garantía de protección a la exposición a plaguicidas peligrosos que continúan dañando a la gente en todas partes.” 2
Con respecto a los derechos de los ciudadanos, vinculados a las condiciones ambientales, la Constitución Nacional prevé en su artículo 41 que “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley.” Por otro lado, la Ley 25.675, denominada Ley General del Ambiente, ofrece el principio precautorio en su artículo 4 y lo define en los siguientes términos: “Cuando haya peligro de daño grave o irreversible la ausencia de información o certeza científicas, no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente”.
Asimismo, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial (Sala II) de Santa Fe, avaló un fallo en primera instancia, por el cual se prohibió la fumigación con glifosato en cercanías de zonas urbanas de la ciudad de San Jorge, a menos de 800 metros para fumigaciones terrestres y 1.500 metros, para las aéreas; ambos como mínimo, a contar del límite del ejido urbano. No se puede fumigar con ningún tipo de agroquímicos, teniendo en cuenta las características tóxicas y los efectos nocivos que generan los productos utilizados para las fumigaciones (Roundup y/u otros) en perjuicio del medio ambiente, la salud de los seres humanos y los animales, entre otros. Se espera que el fallo se traslade a todo el ámbito de la provincia de Santa Fe, de acuerdo a lo solicitado al gobierno provincial con más de 10.000 firmas, por 22 organizaciones y vecinos autoconvocados de 48 localidades santafesinas. Por otra parte, el fallo también prevé que en el término de 6 meses el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de la Provincia conjuntamente con la Universidad Nacional del Litoral, presenten un estudio acerca del grado de toxicidad de los productos identificados y si es conveniente continuar o no con las fumigaciones. Los resultados de estos estudios, permitirán esclarecer las dudas e incertidumbres de algunos sectores de la sociedad, respecto de la supuesta inocuidad de estas prácticas.
En espera de los mismos y por todo lo descripto, el Consejo Asesor de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente aconseja al Concejo Deliberante de Casilda, aplicar el principio precautorio ante la falta de pruebas respecto al grado de toxicidad de los agroquímicos utilizados en agricultura industrial y tomando como base las nuevas modificaciones a la Ley 11.273 que regula el uso de productos fitosanitarios, y que cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados, recomienda:
· Prohibir la aplicación aérea de productos fitosanitarios de clases toxicológicas I a (Banda Roja – Producto sumamente peligroso - Muy tóxico) , I b (Banda Roja – Producto muy peligroso - Tóxico) y II (Banda Amarilla – Producto moderadamente peligroso – Nocivo ) dentro de un área de tres mil (3000) metros del límite de las plantas urbanas, de mil (1000) metros de los límites de establecimientos educacionales rurales, de parques industriales, complejos deportivos y recreativos, barrios privados y caseríos, de zonas de interés turístico y áreas naturales protegidas declaradas tales por autoridad competente; y de mil (1000) metros de las costas de los ríos, arroyos, lagunas y humedales señalados en la cartografía oficial.
· Prohibir la aplicación terrestre de productos fitosanitarios de clases toxicológicas I a , I b y II (Banda amarilla – Producto Moderadamente Peligroso – Nocivo) dentro de un área de mil (1000) metros de las plantas urbanas, de quinientos (500) metros del límite de los establecimientos educacionales rurales, de parques industriales, complejos deportivos y recreativos, barrios privados y caseríos, de zonas de interés turístico y áreas naturales protegidas declaradas tales por autoridad competente; y de quinientos (500) metros de las costas de los ríos, arroyos, lagunas y humedales señalados en la cartografía oficial.
· Prohibir las fumigaciones con cualquier tipo de biocidas; entendiendo por tal, todos los productos químicos orgánicos, inorgánicos o sus mezclas, que tienen por finalidad matar insectos, plantas verdes y/u otros organismos vivos (insecticidas, herbicidas y demás denominaciones conforme al organismo vivo que se trate), inclusive productos biológicos, no compatibles con la producción orgánica dentro de la línea 0 (cero), esto incluye los lotes con probable actividad productiva agrícola, parques industriales, de complejos deportivos y recreativos, de zonas de interés turístico, barrios privados y caseríos, áreas naturales protegidas declaradas tales por autoridad competente, de los ríos, arroyos, lagunas y humedales casas y terrenos particulares, plazas, y todos los espacios concernientes al ámbito municipal.
· Prohibir las fumigaciones desde la línea 0 (cero) hasta los 500m; desde allí y hasta los 1500m, se podrá fumigar con los biocidas autorizados por la ley. A partir de los 1500m, se podrán efectuar fumigaciones tanto aéreas como terrestres, con los productos previstos en la ley.
· Prohibir arrojar envases vacíos de plaguicidas al ambiente, en todo el ejido municipal.
· Prohibir la circulación, dentro de la trama urbana, con máquinas mosquito y con otros dispositivos que se emplean para aplicar plaguicidas.
· Prohibir la limpieza y reparación de tales máquinas dentro de la planta urbana.
· Prohibir el vertido de envases vacíos de plaguicidas en los vertederos municipales de residuos.
· Prohibir la quema de envases en los basurales.
· Prohibir la instalación de depósitos de envases vacíos de plaguicidas en la planta urbana.
El Concejo Asesor recomienda asimismo:
· Matricular en la Municipalidad, a todos los equipos de aplicación terrestre de productos fitosanitarios, utilizados para servicios a terceros o para uso propio en las explotaciones rurales, en silos bolsa, silos campo, plantas de acopio, plantas de acondicionamiento y plantas de terminales portuarias.
· Extender por cuadruplicado, la autorización para efectuar las fumigaciones, quedando el original en poder de Municipalidad, quien deberá archivarla por el término de diez (10) años y transcribir sus datos a los registros especiales que se crearán a tal efecto; el duplicado quedará en poder del profesional actuante, el triplicado en manos del propietario o titular registral del equipo de aplicación y el cuadruplicado será entregado al productor comitente, pesando sobre ellos la obligación de archivar las autorizaciones por el término de dos (2) años contados a partir de su fecha de emisión. Cuando la maquinaria sea utilizada en las explotaciones rurales para uso propio, bastará la autorización profesional por duplicado, con la misma obligación de archivar la documentación por igual lapso.
· Aplicar sanciones a quienes incumplan la ordenanza de la siguiente manera: un máximo de multa equivalente al valor de 25.000 litros de nafta super para el primer incumplimiento y un máximo de multa equivalente al valor de 50.000 litros del mismo tipo de combustible para la segunda reincidencia. Como sanción accesoria en todos los casos, se decomisarán los productos vedados por la norma.
Referencias Bibliográficas ordenadas por orden de aparición:
1. Kackzewer, Jorge “Los agroquímicos en las fumigaciones periurbanas y su efecto sobre la salud humana” http://www.ecoportal.com.ar/content/view/full/69575 30/05/07 Consulta realizada el 22/08/10, 20:42 hs.
2. Red de acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina http://www.rap-al.org/index.php?seccion=8&f=news_view.php&id=366 Consulta realizada 22/08/10, 21:29 hs.
3. Montenegro, R. Informe sobre los efectos de los plaguicidas en la salud humana y el ambiente. Necesidad de prohibir el uso de plaguicidas agropecuarios en áreas urbanas y periurbanas. Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM) y Cátedra de Biología Evolutiva Humana de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba.




LEAN CON ATENCIÓN LO DESTACADO EN VERDE Y ROJO!!!!



Foto Claudia Nigro


MONSANTO Y LOS TRANSGENICOS

Glifosato: hierba mala nunca muere - Walter Goobar

Está a punto de estallar la bomba de relojería ecológica asociada a los organismos modificados genéticamente. Al cabo de varios años de aplicación constante de herbicidas patentados de glifosato, como el muy famoso Roundup de Monsanto, han evolucionado nuevas “malas hierbas gigantes” resistentes a los herbicidas como una respuesta de la naturaleza ante los intentos del hombre de violarla.

Glifosato, mitos y verdades: hierba mala nunca muere


Por Walter Goobar


En la Argentina el debate sobre el uso del glifosato y las semillas modificadas genéticamente está en pañales todavía. Antes de que el tema se desmadre por completo, bastaría ver lo que está ocurriendo en Estados Unidos para tomar decisiones a nivel local. A la hora de promocionar cultivos modificados genéticamente como una alternativa a los cultivos convencionales, la propaganda de Monsanto y de otras agroindustrias omite explicar que las semillas transgénicas han sido manipuladas y patentadas sólo por dos razones: la primera, ser resistentes o “tolerantes” al patentado herbicida químico glifosato altamente tóxico que Monsanto y los demás obligan a comprar a los agricultores como condición para adquirir sus semillas. La segunda característica es que las semillas han sido manipuladas genéticamente para resistir a insectos específicos. Contrariamente a los mitos promovidos en su propio interés, no existe una sola semilla modificada genéticamente que proporcione un mayor rendimiento en la cosecha que las convencionales, ninguna que requiera menos herbicidas químicos tóxicos, por la simple razón de que no hay beneficio en ello. Según el biólogo Mae-Wan Ho, del Instituto de Ciencia de Londres, las compañías como Monsanto incorporan a sus semillas una tolerancia a los herbicidas gracias a una forma de insensibilidad al glifosato del gen codificado para la enzima atacada por el herbicida. La enzima deriva de la bacteria del suelo Agrobacterium tumefaciens. La resistencia a los insectos se debe a una o más toxinas derivadas de la bacteria del suelo Bt (Bacillus thuringiensis). Hacia 1997, los Estados Unidos empezaron a cultivar a gran escala plantas transgénicas por motivos comerciales. En este momento las cosechas de transgénicos ocupan entre el 85 y el 91% de las zonas plantadas con los principales cultivos de Estados Unidos, soja, maíz y algodón, en casi 171 millones de acres. Según Ho, está a punto de estallar la bomba de relojería ecológica asociada a los organismos modificados genéticamente. Al cabo de varios años de aplicación constante de herbicidas patentados de glifosato, como el muy famoso Roundup de Monsanto, han evolucionado nuevas “malas hierbas gigantes” resistentes a los herbicidas como una respuesta de la naturaleza ante los intentos del hombre de violarla. Para controlar a las súper malas hierbas se necesita mucho más herbicida. La cadena estadounidense de televisión ABC produjo en 2009 un alarmante documental sobre las malas hierbas gigantes titulado No se puede acabar con las súper malas hierbas. Entrevistaron a agricultores y científicos de toda Arkansas que describían los campos invadidos por gigantescas hierbas de Amaranthus palmeri que podían soportar todas las pulverizaciones de glifosato que les hicieran. La Amaranthus palmeri –que es una variedad de súper mala hierba– puede alcanzar hasta 2,4 metros de altura, soporta fuertes calores y prolongadas sequías, y produce miles de semillas con un sistema de raíces que agota los nutrientes de los campos. Si se la deja crecer libremente, ocupa todo un campo en un año. Según William Engdahl, autor del libro Semillas de destrucción: la agenda oculta de la manipulación genética, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha mentido acerca del verdadero estado de las cosechas estadounidenses, en parte para ocultar la nefasta situación y para evitar que estalle una revuelta contra los organismos modificados genéticamente en el mayor mercado del mundo. Un equipo dirigido por el biólogo molecular Gilles-Eric Seralini, de la Universidad de Caen, Francia, realizó un estudio que demuestra que el Roundup contiene un ingrediente, el polyethoxylated tallowamine, o POEA. El equipo de Seralini demostró que el POEA en el Roundup era incluso más mortífero para los embriones humanos y para las células de la placenta o del cordón umbilical que el propio glifosato. Monsanto se niega a dar a conocer detalles del contenido de su Roundup alegando que es objeto de una patente.
Monsanto está animando a los agricultores a mezclar glifosato con otros herbicidas, como el 2,4-D, prohibido en Suecia, Dinamarca y Noruega por su relación con el cáncer y con daños reproductivos y neurológicos. El 2,4-D es un componente del Agente Naranja, producido por Monsanto para ser utilizado como desfoliante en Vietnam en la década del ’60. En los Estados Unidos los agricultores están volviendo a los cultivos tradicionales. Según un nuevo informe del Departamento de Agricultura, las ventas al por mayor de comida orgánica aumentaron hasta 21.100 millones de dólares en 2008 desde los 3.600 millones en 1997. El mercado es tan floreciente que las granjas orgánicas a veces compiten por producir una oferta suficiente capaz de seguir el rápido ascenso de la demanda de los consumidores.
Un reciente estudio de la Universidad de Iowa y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos que evalúa los resultados en granjas durante los tres años de transición que cuesta cambiar de producción convencional a producción orgánica certificada, demostraba unas ventajas notables de la agricultura orgánica sobre las cosechas OMG. En un experimento que ha durado cuatro años (tres de transición y el primer año orgánico) el estudio demuestra que aunque los rendimientos cayeron inicialmente, se equipararon en el tercer año y para el cuarto superaron a los convencionales tanto para la soja como para el maíz.

09-09-2010 / Diario Buenos Aires Económico

Denuncia por abuso de plaguicidas en Venado Tuerto


Foto Claudia Nigro

Compañeros de Venado Tuerto!, los esperamos el martes 14...leer el apartado que sigue.

Fuente: La Capital, sección La Región 12/09710

Venado Tuerto.— Familias del Barrio Santa Rosa de esta ciudad denunciaron que sufren las consecuencias de la fumigación terrestre con glifosato hasta el borde de sus casas y prueba de ello es que árboles y plantas se secan y además no pueden hacer huerta. El concejal socialista, Fabián Vernetti, pidió la intervención del municipio para que se aplique el principio de precaución e impida que se utilicen agrotóxicos en la zona.
Según Vernetti "la familia Destassi, domiciliada en Balcarce 4465, sufre las consecuencias de la fumigación terrestre. Existen en el lugar elocuentes muestras de los efectos de la fumigación con el mencionado agrotóxico ya que los árboles y plantas se secan. Dicho vecino manifiesta su impotencia por estos hechos y no sabe a quién dirigirse para ser escuchado".
Añadió que "hace tiempo en el barrio existen familias enteras en la misma situación. En 2005, una vecina, denunció la situación porque se habían secado los árboles del frente de su casa. La provincia envió una inspección, pero cinco años después siguen padeciendo las fumigaciones. En el último año acordaron con un propietario de campo dejar un cordón limítrofe sin sembrar y las nuevas plantas vivieron".
"El principio precautorio, consagrado en la legislación internacional y en nuestra Ley General del Ambiente, establece que cuando haya peligro de daño grave o irreversible la ausencia de información o certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente".
El edil resaltó que "enfermar a más santafesinos e intoxicar el suelo constituyen la peor herencia que podemos dejar a las generaciones futuras. Las recientes movilizaciones en Casilda impidiendo la instalación de una planta de agroquímicos y en Totoras pidiendo el traslado de un depósito de plaguicidas, son claros indicadores de la sensibilidad de la población ante estas situaciones. Ignorar estos reclamos y las modificaciones a la ley, constituyen una estrategia de corto plazo que, definitivamente influirán negativamente en el conjunto de la sociedad".

viernes, 3 de septiembre de 2010

Agroquímicos en Santa Fe: Beneficios privados vs. Salud de la gente



Las declaraciones de la Sociedad Rural de Rosario
Por Claudio Lowy*

Buenos Aires, 3 de Septiembre de 2010

Las declaraciones del directivo de la Sociedad Rural de Rosario, de la Provincia de Santa Fe, Argentina, muestran nuevamente que productores de la agricultura transgénica pretenden privilegiar sus beneficios privados obtenidos con la aplicación de agroquímicos, aún a costa de la protección de la salud de la población afectada. El 1º de julio de 2010 la Cámara de Diputados aprobó un proyecto para modificar la ley provincial de fitosanitarios Nº 11.273. En ella autoriza la aplicación de productos clase IV (que clasifica la menor toxicidad) a partir de los 200 metros desde las plantas urbanas en forma terrestre, y de 1.000 metros en forma aérea. Sin embargo, prohíbe la aplicación del glifosato y sus formulados, también clasificados como clase IV, a menos de 500 mts vía terrestre y a menos de 1.000 por vía aérea de las plantas urbanas. El proyecto debe ahora pasar a Senadores, donde se vaticinan muchas dificultades para ser aprobado, dada la prevalencia de senadores representantes de los intereses vinculados al sistema sojero. La presión quedó explicitada a través de las declaraciones de Patricio Lamas, directivo de la Sociedad Rural de Rosario, publicadas en un periódico local el 31 de agosto, en una nota titulado “Agroquímicos: el Senado promete basarse en la ciencia”. La entidad manifiesta que el proyecto con media sanción "deja sin protección al sector (agropecuario)” y pidió que "las decisiones se tomen en base a estudios científicos". Patricio Lamas, directivo de dicha entidad aseguró que el senador santafesino Alberto Betique, del Partido Justicialista, prometió que la Cámara alta "se basará en la ciencia" a la hora de definir el futuro de dicho proyecto. "La ciencia no estuvo presente en Diputados", dijo Lamas. Además expresó que: "…hay mucha mentira o desinformación, muchos informes sin fundamentos y sobre todo hay mucha precisión de los que dicen llamarse ecologistas, porque yo productor también soy ecologista. Esto no es ecologistas contra sojeros, yo como productor, como creador de alimento, soy la persona más ecologista que hay sobre la tierra". "No puede ser que un grupo de diputados de la provincia decida que un determinado producto no es de una banda porque a esa condición la determinan organizaciones mundiales como la FAO o la Organización Mundial de la Salud ”. La afirmación de que Lamas se considera ecologista porque produce alimentos sin importar cómo los produce, debe señalarse como espuria, pero no merece comentario adicional. Más allá de la presión que Lamas reconoce que está ejerciendo sobre los senadores para que aprueben una ley que proteja sus intereses privados a pesar del perjuicio a la salud de la población, sí merecen analizarse tres cosas: el sistema productivo cuestionado, la incumbencia del Poder Legislativo provincial para tratar el tema y el respaldo científico de la decisión. El sistema productivo cuestionado Cuando la SRR sostiene que el proyecto deja sin protección al sector agropecuario, lo que está diciendo es que no la van a dejar producir con la máxima rentabilidad en el menor plazo, sin importar los daños que produzca a terceros. En realidad, los dueños de los campos que se dedican a la producción transgénica podrían producir muchas otras cosas, que tengan que ver con la alimentación de la población, con la soberanía alimentaria, con la articulación productiva con el sistema social que los rodea, en vez de producir forraje para exportar. Y les podría ir muy bien, como ocurre con establecimientos productivos agroecológicos. La incumbencia de la Cámara de Diputados Las declaraciones de Lamas respecto que no puede ser que un grupo de diputados de la provincia decida que un determinado producto no es de una banda porque a esa condición la determinan organizaciones mundiales como la FAO o la Organización Mundial de la Salud , es el cuestionamiento de una potestad constitucional y legal de uno de los poderes del Estado provincial, con la intención de proteger un beneficio privado ilegítimo, ya que produce daños a la salud de la población afectada. El Artículo 121 de la Constitución Nacional dice que “Las provincias conservan todo el poder no delegado por esta Constitución al Gobierno federal, y el que expresamente se hayan reservado por pactos especiales al tiempo de su incorporación.” El artículo 35º de la ley de fitosanitarios provincial vigente dice que “Cuando el organismo de aplicación estimare desaconsejable el empleo de determinado producto fitosanitario que por su toxicidad o prolongado efecto residual tornare peligroso su uso, adoptará en forma inmediata las medidas necesarias para el resguardo y preservación de la salud de la población y del medioambiente.” Si es facultad de la autoridad de aplicación, lo es también del Congreso provincial; sobre todo si la autoridad de aplicación no aplicó esa facultad, muy probablemente por la presión ejercida por las asociaciones de los productores que utilizan este sistema productivo, la misma que está ejerciendo ahora la SRR sobre el Senado provincial. El respaldo científico Las expresiones del directivo de la Sociedad Rural de Rosario diciendo que el senador santafesino Alberto Betique, del Partido Justicialista, prometió que la Cámara alta "se basará en la ciencia" a la hora de definir el futuro de dicho proyecto, y que "La ciencia no estuvo presente en Diputados", muestran nuevamente que no hay ciencia sin ideología. Los estudios científicos institucionales sobre los agroquímicos en general, y específicamente del glifosato y sus formulados comerciales, han privilegiado los que pretenden consolidar su supuesta inocuidad, y se ha pretendido marginar sistemáticamente los estudios que muestran los daños que produce. Los estudios sistematizados de las toxicidades crónicas, letales y subletales han sido realizados por investigadores independientes, severamente cuestionados por las instituciones oficiales en todos los países. Lo mismo ocurrió con las investigaciones epidemiológicas llevadas adelante por médicos independientes, y ausentes de las investigaciones oficiales públicas hasta hace muy poco. La Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe sí se basó en estudios científicos, así como lo hizo la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Santa Fe, al avalar el fallo de primera instancia de la Justicia de San Jorge e imponer límites a las aplicaciones aérea y terrestre en campos próximos al barrio Urquiza. Sería muy deseable que el Senado de la Provincia de Santa Fe utilice también esos estudios científicos, y tenga también en cuenta en su evaluación los que se confirmaron posteriormente la sanción de Diputados, como: · El Primer Informe de la Comisión Provincial de Investigación de Contaminantes del Agua, que señala que los cánceres en niños se multiplicaron por tres y las malformaciones congénitas por cuatro desde que se iniciaron los cultivos de arroz transgénico, confirmando lo que los vecinos asocian y manifiestan desde hace más de ocho años. · El estudio del Dr. Andrés Carrasco, investigador principal del CONICET, publicado en una revista científica internacional con referato, como requerían los que lo cuestionaban. La investigación demuestra que el glifosato, en concentraciones ínfimas respecto de las usadas en agricultura, interfiere con mecanismos esenciales del desarrollo temprano de embriones de anfibios conduciendo a malformaciones congénitas. Esas malformaciones comprobadas en laboratorio son compatibles con las observadas en embarazos de mujeres expuestas al glifosato durante la gestación. Estaría muy bien también que tanto el Senado como los productores santafesinos recordaran que la recomendación de la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU para determinar la toxicidad del glifosato se basa fundamentalmente en un estudio realizado con la participación y la financiación de Monsanto, como lo señala entre tantos otros el Dr. Alberto Cassano, Profesor Titular Consulto de la Universidad Nacional del Litoral e Investigador Superior Emérito del CONICET. Que tuvieran presente que los médicos reunidos en el Primer Encuentro Nacional de los Médicos de Pueblos Fumigados convocados por la Universidad Nacional de Córdoba el 27 y 28 de agosto pasado, concluyeron que los cánceres y otras enfermedades severas son detectadas ahora con más frecuencia; que encontraron índices muy elevados en abortos espontáneos, trastornos de fertilidad y nacimiento de hijos con malformaciones congénitas. Y que los trastornos respiratorios, endocrinos, hematológicos, neurológicos y psíquicos son, también ahora, mucho más frecuentes en las poblaciones que padecen las aplicaciones de los agroquímicos, ya que comparten el mismo espacio geográfico que el sistema de producción transgénica para agroquímicos.


*Claudio Lowy. Ingeniero Forestal. Master en Desarrollo Humano Sostenible ecolowy@yahoo.com.ar Móvil: 0054-11-15-6467-5187